Cuando el Lluisot y yo llegamos ya estaban allí Gustavo Padre, el señor Lupiañez, la Joanna y el David. Aparcamos, preparamos los arreos y cada cual se echó al lomo lo que pudo. En unos cuantos viajes se subieron pallá los sacos de cemento, el bidón del agua, las herramientos, los cubos, las espuertas, burriquetas y tableros y, cómo no, la cervecica güena y lo que se precisó. Y venga subir arena de la canterilla de la cala de la Bota y vengan cubos de agua y acarreo de piedras.
Elaín con el muro!En estas llegó el Dani, y se puso ahí el tío también a echar las manos dos. Y asín hasta que dijimos que ya, que vamos a almorzar. Gustavo Padre prefirió quedarse arriba con el Pancho (killer dog) y las demás nos bajamos al bar del Gabriel a almorzar lo que se pudo de lomo en salsa, ensalada y pataticas fritas, que no había pan pa bocaíllos o cobrarnos prefirieron las raciones. Buenos, las demás no, las demás menos la Jo, que se tuvo que pirar porque tiraba pa Gaucín con su hermanico el Ton, que no vino por los males espaldares.
La cadena humana abasteciendo de arena y agua a los artistillas de la mampostería comarcal.Total: Que estando allín aparecieron los benditos refuerzos: El Txus, el Tron, la Bego, la Marianne, el Carlitos Corpas. Y endespués el Macaco, que trajo brío nuevo a todos y encabezo la cuadrilla de picapedreros y motivación non-stop, aparte de marcarse un yaniro rural con el pico a lo dry tooling cateto. De la élite, vaya. Y allí empezó de nuevo la refriega. Pico, pala, espuerta, sube, vuelca, baja, pico, pala, espuerta, sube, vuelca, baja. Lavín, ninio, yo me subo un rato a hacer mezcla y por lo menos descanso daquín acarrear y cervecica va, cervecica viene. Tranquilamente pero sin pausa y sin deslomarse. Claro que lo del no deslomarse a algunos les cuesta más por la cosa esa del tener que aparentar más cojones que pezones, etcétera. Pero a lo que vamos: Que el yelo ya se ha roto y que ya va la cosa palante sí o zí. Apuramos la última mezcla que se hizo ---en estas o un rato antes fue que había llegado también el Gustavillo a echar una manilla chica--- y se acarrearon los últimos pedrolos gigantes sacados por el Macaco y el Dani y allí que nos fuimos to la gente apalancando con el cachondeo y los cigarrillos verdes y de los otros enfrentico la Climbing in the rain a animar al jaleo al Richar de Dílar y al Mathias alemán, que ahí le andaban probando suerte en la Alpinistas de mesa camilla quel Pablo equipara hace ya un verano o dos. Pero no encadenaron. Ni el Gustavillo tampoco, que la probó con arnés prestao y gatos ídem. Y eso: Que ya está todo arrancado.

El Macaco, con la motivación saliéndosele por las oreja, ahí levantando bloques icebergs y apañando de paso el camino.
Al día siguiente, algunas estuvimos en Dílar quitándonos las agujetas en la Onmadawn, la Lejano Oriente y la Gandalf. Y en El Buco y la Osobucco también, pa ya queársenoh los cuerpos con el pulso más pallán que pacán, buf.

Vaya tres...
Y a ver esta semana cuándo vamos a echar otra vez la peonada y a ver quiénes se apuntan de nuevas. Sin más, ahí van unas fotillos cortesía del Lupi.
Y ese Lupi tomándole la temperatura a la mezcla old style.Ah, que se me olvidaba: Prontico, y por ovación popular, habrá que nominar una nueva viíca con aquello de Casilla o revienta. ¡¿Que no?!